Marzo 2014
Noam Chomsky: El neoliberalismo tomó por asalto a las universidades
El lingüista, filósofo y activista estadounidense habla sobre la manera como el modelo empresarial en el que se inscriben las instituciones de educación superior precariza la calidad de la enseñanza y el aprendizaje.
Por: MarÃa Luna Mendoza
Contratos inestables, profesores temporales, flexibilización laboral, sobrecarga de trabajo, salarios injustos, escasa participación de la comunidad universitaria en la toma de decisiones, aumento de puestos administrativos y burocráticos, autoritarismo y exclusión, jóvenes sometidos a la presión de los créditos y las deudas, cursos superfluos, precios cada vez elevados, estudiantes que se limitan a tomar apuntes y a recitarlos de manera literal a la hora de la evaluación. ÂTodo esto sucede cuando las universidades se convierten en empresas, como ha venido ocurriendo durante las últimas décadas, cuando el neoliberalismo ha ido tomando por asalto cada una de las dimensiones de la vidaÂ, dijo Noam Chomsky durante una reunión del Sindicato Universitario de Pittsburgh, Estados Unidos, en la que participó vÃa Skype.
Durante el encuentro, el lingüista, filósofo y activista estadounidense realizó una serie de observaciones sobre la manera como el modelo empresarial en el que tienden a inscribirse las instituciones de educación superior precariza la calidad de la enseñanza y el aprendizaje y reproduce Âdinámicas autoritarias indeseables para las sociedades actuales.
A continuación, algunas de sus apreciaciones:
ÂLa estabilidad laboral de los profesores pende de un hilo".
La contratación temporal o por hora cátedra de los profesores es, para Chomsky, la reproducción de la lógica que rige el mundo de los negocios en la actualidad. ÂEs lo mismo que la contratación de temporales en la industria, aquellos que Wall Mart tilda como ÂasociadosÂ: empleados sin derechos sociales ni cobertura sanitariaÂ, anotó el filósofo durante el encuentro. ÂLa contratación de trabajadores temporales se ha disparado en el perÃodo neoliberal y en la universidad estamos asistiendo al mismo fenómenoÂ, agregó.
De acuerdo con Chomsky, aquellas universidades que avanzan por la vÃa empresarial, no hacen sino imponer la precariedad académica como único destino posible de la educación. ÂCómo se afecta la calidad cuando los profesores no tienen estabilidad laboral: se convierten en trabajadores temporales, sobrecargados de tareas, con salarios baratos, sometidos a las burocracias administrativas y a los eternos concursos para conseguir una plaza permanenteÂ, señaló.
ÂLos puestos administrativos y burocráticos en exceso son una suerte de despilfarro económicoÂ
No crece el número de profesores, tampoco lo hace el de estudiantes, pero existe un acelerado aumento de Âestratos administrativos y burocráticos dentro de las instituciones de educación superior, un aspecto que resulta bastante familiar a la industria privadaÂ, manifestó el activista. ÂLos decanos, por ejemplo, se han convertido en todos unos burócratas que necesitan de vicedecanos, asistentes y secretariasÂ, ejemplificó.
ÂLos créditos de estudio sirven para adoctrinar a los estudiantesÂ
ÂPara el sector empresarial, el activismo estudiantil (feminista, ambientalista, antibelicista, etc.) es la prueba de que los jóvenes no están correctamente adoctrinadosÂ, afirmó Chomsky. A su parecer, uno de los mejores métodos de adoctrinamiento ha sido el de los préstamos con los que los estudiantes financian sus carreras. ÂLa deuda estudiantil es una trampa de la que los jóvenes no podrán salir en mucho tiempo. Los créditos funcionan como una carga que les obliga a alejarse de otros asuntosÂ, dijo. ÂTal vez no surgieron con ese propósito, pero desde luego tienen ese efectoÂ, precisó.
Otra técnica de adoctrinamiento es, según Chomsky, la ausencia de vÃnculos profundos entre los docentes y los estudiantes, cuyas relaciones son cada vez más frÃas y superfluas. ÂSalones y clases grandes, profesores temporales, educación escasamente personalizada. Es muy similar a lo que uno espera que ocurra en una fábrica, en la que los trabajadores poco o nada tienen que ver en la organización de la producción o en la determinación del funcionamiento de la planta de trabajo, eso es cosa de ejecutivos. Igual sucede con los estudiantesÂ, aseveró.
ÂLa participación directa de la comunidad universitaria en la toma de decisiones es legÃtima y útilÂ
Para el filósofo, en el pasado las cosas eran distintas y en ciertos sentidos mejores, pero distaban mucho de ser perfectas. ÂLas universidades tradicionales eran por ejemplo, extremadamente jerárquicas, con muy poca participación democrática en la toma de decisionesÂ. En ese sentido, hizo un llamado de atención sobre la necesidad de ampliar la democracia universitaria. ÂDebemos promover una institución democrática en la que la comunidad (profesores, estudiantes, personal no docente) participan en la determinación de la naturaleza de la universidad y de su funcionamientoÂ, manifestó.
ÂHace falta enseñar a pensarÂ
De acuerdo con Chomsky, la educación, de cualquier nivel, debe hacer todo lo posible para que los estudiantes adquieran la capacidad de inquirir, crear, innovar y desafiar. ÂQueremos profesores y estudiantes comprometidos en actividades que resulten satisfactorias, disfrutables, desafiantes, apasionantes. Yo no creo que sea tan difÃcilÂ.
ÂEn un seminario universitario razonable, no esperas que los estudiantes tomen apuntes literales y repitan todo lo que tú digas; lo que esperas es que te digan si te equivocas, o que vengan con nuevas ideas, que abran caminos que no habÃan sido pensados antes. Eso es lo que es la educación en todos los nivelesÂ, concluyó.
http://www.elespectador.com/noticias/educacion/el-neoliberalismo-tomo-asalto-universidades-noam-chomsk-articulo-480438
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