Globalización: Revista Mensual de Economía, Sociedad y Cultura


Enero de 2024

Contra el genocidio del pueblo palestino
GILBERTO LÓPEZ Y RIVAS


La Haya. Sudáfrica acusó a Israel de un pavoroso e indiscutible intento de cometer genocidio en Gaza, en el primer día de un juicio histórico ante el tribunal supremo de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Al llamar a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) a ordenar a Israel el cese de operaciones militares en Gaza, abogados de Sudáfrica afirmaron que Israel ha ido más allá de su intención de erradicar a Hamas y apunta a lograr la destrucción de la población del territorio sitiado. Israel fue acusado de violar la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de la ONU; los abogados sostienen que ni siquiera el ataque de Hamas en territorio israelí, el 7 de octubre pasado –durante el cual mil 200 personas fueron asesinadas y otras 240 capturadas como rehenes–, podría justificar tales acciones.

El ministro sudafricano de Justicia, Ronald Lamola, abrió la audiencia ayer aseverando que Tel Aviv ha cruzado la línea con su bombardeo de Gaza, el cual, de acuerdo con funcionarios de Salud en el territorio gobernado por Hamas, ha dejado más de 23 mil muertos.

La intención de destruir a Gaza ha sido cultivada en el más alto nivel del Estado israelí, declaró a la corte Tembeka Ngcukaitobi, abogado de la Suprema Corte de Sudáfrica. La evidencia de intento genocida no sólo es pavorosa, sino también abrumadora e indiscutible, expresó.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, negó con vehemencia los señalamientos, aduciendo que su país “combate a terroristas asesinos que cometieron crímenes de lesa humanidad.

La hipocresía de Sudáfrica es un grito a los cielos, añadió Netanyahu en una declaración después de la primera audiencia y presentará su defensa hoy, pero en repetidas ocasiones afirmó que hace su mayor esfuerzo por evitar bajas civiles.

El juicio se dirige al centro de la creación de Israel como Estado judío a raíz del Holocausto nazi, en el que 6 millones de judíos fueron asesinados. Promulgada como efecto de ese asesinato en masa, la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio define éste como actos cometidos con la intención de destruir, en todo o en parte, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso.

Israel ha acusado a Hamas de usar a civiles como escudos humanos, pero los abogados de Sudáfrica señalaron ante la corte que la respuesta militar israelí ha ido más allá de lo razonable. La matanza no apunta a nada menos que la destrucción de la vida palestina, manifestó Adila Hassim, abogada sudafricana y miembro de la delegación. Es infligida de manera deliberada. Nadie se salva, ni siquiera los recién nacidos.

En la época posterior al apartheid, Sudáfrica ha defendido la causa palestina, en una relación que se forjó cuando la Organización para la Liberación de Palestina, de Yasser Arafat, respaldó la lucha del Congreso Nacional Africano contra el gobierno de minoría blanca. La intervención de Ciudad del Cabo, que no participa en la guerra en Gaza, es extremadamente rara, pero existe un precedente: Gambia llevó a Myanmar ante la CIJ en 2019, acusándolo de genocidio contra la etnia rohinyá.

Aunque los juicios de la corte se consideran obligatorios para las partes, como son tanto Sudáfrica como Israel, el tribunal carece de medios para hacer que se cumplan. En 2002, la corte ordenó a Rusia suspender de inmediato las operaciones militares en Ucrania, después de la invasión, pero Moscú hizo caso omiso.

No está claro si Netanyahu atendería cualquier orden de detener los combates. Si no lo hace, podría enfrentar sanciones de la ONU, aunque éstas podrían ser bloqueadas por un veto de su más sólido aliado, Estados Unidos.

Se espera que el tribunal emita un fallo sobre posibles medidas de emergencia para detener las actividades militares israelíes en Gaza a finales de mes, aunque en ese lapso no resolverá sobre las acusaciones de genocidio, pues los procedimientos pueden durar años.

Joshua Krasna, ex diplomático israelí, declaró a The Independent que para muchos de sus compatriotas el juicio es un claro ejemplo de doble moral. La diferencia entre cómo su gobierno se ve a sí mismo y al país en este conflicto, y cómo lo ve gran parte de la comunidad internacional es casi incomprensible para los israelíes.

Como indicio de la tensa atmósfera en la que se ventila este juicio, fuera de la corte se realizaron manifestaciones opuestas, cuyas consignas se alcanzaban a oír en la sala del tribunal. Cientos de activistas pro israelíes marcharon cerca de la sede de la CIJ con pancartas que decían Tráiganlos a casa, en referencia a los rehenes en poder del grupo Hamas.

En otra movilización, simpatizantes palestinos ondeaban banderas en demanda de un cese inmediato del fuego en Gaza. Lo que espero es que la corte logre lo que no se ha podido conseguir hasta ahora, que es un cese permanente de las hostilidades, un corredor seguro para la ayuda humanitaria, de modo que no siga aumentando el número de muertos, expresó Sara Galli, quien tomó parte en la manifestación.

Israel volverá a estar el mes próximo en la lista de casos de la CIJ, cuando se inicien las audiencias sobre una solicitud de la ONU para una opinión consultiva respecto de la legalidad de las políticas esa nación en Cisjordania ocupada y Jerusalén Oriental.

Reuters y Ap contribuyeron a este reporte

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya

https://www.lahaine.org/mundo.php/contra-el-genocidio-del-pueblo

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