Una entrevista con Benedict Arnold

 

William Seaman.

 

Una vez más Indonesia está en la primera plana. Hay choques de manifestantes con la policía en Jakarta, la capital de Indonesia; los soldados del gobierno ordenan disparar a quemaropa contra cualquiera que cause disturbios y se inicia una represión en todo el archipiélago contra disidentes políticos y líderes laborales. Lo que sigue es un extracto de un reportaje realizado recientemente a través de la BBC:

En Indonesia, las autoridades han manifestado muy claramente que enfrentarán severamente a las oposiciones. En una declaración a la prensa, los militares confirmaron que retienen a doscientas personas después de los choques del sábado, incluyendo a un líder sindical. Antes habían declarado que todo manifestante arriesgaba ser fusilado. En una conferencia de prensa, el General Sjarnawi Hamid, hablando a través de un traductor, acusó a un pequeño grupo radical, el Partido Popular Democrático (o PD) de estar detrás de las manifestaciones…

"Ellos quieren derribar el gobierno existente y después crear una nueva organización o gobierno. Ya hemos tenido experiencias en relación con este comunismo, pues en Indonesia ya ha ocurrido eso dos veces. Primero en 1948 y una segunda vez en 1965. Y esta nueva generación no se da cuenta del peligro del comunismo, como un peligro latente."

De modo que, tenemos de nuevo el fantasma del comunismo en Indonesia. O quizás haya algo más que agregar a esta historia. Somos afortunados en tener con nosotros al Profesor Benedict Anderson, de la Universidad de Cornell en Ithaca, New York. Profesor Anderson, gracias por acompañarnos.

Es un placer.

El Profesor Anderson es un especialista en asuntos de Indonesia y del Sur Este Asiático, y ha escrito diversos artículos y ensayos sobre el régimen de Suharto e Indonesia. Profesor Anderson, quizás Ud. pueda hacernos un breve resumen sobre los sucesos recientes y aún ir atrás en el tiempo, hacia las fechas mencionadas en esa conferencia de prensa por el General Sjarnawi Hamid...

Hay dos clases de antecedentes para todo esto: uno de ellos explica las referencias hechas a 1948 y 1965. Pero existe también el antecedente específico de las manifestaciones y de la represión en curso en Jakarta. Y estas son historias algo diferentes.

1948 hace referencia a la guerra de independencia que libra Indonesia contra los holandeses, en donde la dirección de la República se dividió básicamente entre una izquierda y una derecha. Esto produjo un tipo de guerra civil de baja escala, algo desorganizada, en la isla de Java en 1948. Mucha gente de la izquierda fue asesinada y el nacionalismo radical fue suprimido.

1965 se refiere a un misterioso y controvertido intento de golpe de estado, el 1 de octubre de 1965, conducido por la oficialidad joven. Este pretendido golpe, que mató a seis generales importantes y que proclamó una especie de Consejo Revolucionario que tomaría el poder, fue suprimido rápidamente por Suharto, el actual presidente de Indonesia, quien entonces estaba a cargo de la fuerza de choque estratégica. Del golpe se culpó entonces al grande y legalizado partido Comunista de Indonesia, el PKI. Siguiendo a esta acusación contra el PKI, tuvo lugar una de las peores masacres del siglo. Entre medio millón y un millón de personas fueron asesinadas entre el otoño de 1965 y comienzos de 1966. Los comunistas fueron suprimidos completamente, el partido comunista fue disuelto y nunca más se volvió a reconstituir. Cientos de miles fueron arrojados a prisión por muchos años, sin ningún juicio. No hay nada que haga pensar en un regreso del comunismo a Indonesia o en ninguna otra parte del mundo. De modo que esa declaración es una fantasía obsoleta de parte de algunos militares en Indonesia. Y no creo que esto vaya a tener algún eco en la población. Pero al buscar desacreditar a una muy pequeña y muy valiente oposición, estos militares creen que la mejor manera de lograr ese descrédito, es apelando a la táctica maccartista. Aun cuando se trata de muchachos entre los veinte y los veinticinco años de edad, que nacieron mucho tiempo después de que el partido comunista fuera destruido... pero a los que sin embargo se les acusa de ser comunistas.

Con respecto a los antecedentes de los problemas actuales, cuatro cosas deben tenerse presentes: Una, es que el éxito en la modernización económica de Indonesia en los últimos veinticinco años, fundamentalmente impulsada por inversiones externas, con préstamos y ayuda, ha creado una economía casi al borde de asumir estatus de país industrializado. Esto ha producido una clase obrera muy grande y descontenta, en la cual una proporción muy grande son mujeres obreras. Desde comienzos de los 90, ha habido un incremento en las movilizaciones, un aumento de las huelgas, contra los salarios miserables y las condiciones de represión en las fábricas. Estas movilizaciones ha alarmado mucho a algunos círculos en Jakarta. Los trabajadores están luchando por obtener mejoras salariales, salarios al menos superiores a un dólar por jornadas de nueve o diez horas. Ellos han sido apoyados por los sindicatos norteamericanos, que han realizado algunas presentaciones en el sentido de que Indonesia no debería tener ciertos privilegios comerciales en tanto el sector laboral fuera tan severamente controlado y reprimido. El arresto de los más prominentes activistas obreros en Indonesia, refleja la preocupación del régimen con relación a esta situación. Ustedes tienen aquí una clase obrera inquieta y un grupo privilegiado, extremadamente rico y corrupto, que teme que sus privilegios y riqueza se vean amenazados en el futuro.

La prensa de los Estados Unidos informa que uno de los actores más importantes en los últimos eventos, ha sido la líder de oposición Megawati Sukarnoputri. ¿Puede darnos algunos detalles de esta parte de la historia?

Megawati es una de las hijas del presidente carismático Sukarno, el primer presidente de Indonesia después de la independencia, que fue depuesto por Suharto después de los eventos de 1965. Ella no ha sido una persona prominente sino hasta fechas muy recientes. De hecho era tan no-prominente que el mismo Suharto la nombró miembro del Parlamento. Y todavía es miembro del Parlamento. Megawati parece no ser en absoluto una agitadora para el régimen. Pero se beneficia de la reputación de su padre, del amor que la gente siente por él y de la suerte de imagen legendaria que proyecta hacia la gente joven. De modo que su nombre es muy importante. Y es interesante observar que los militares han tratado de forzar a la prensa de no mencionar su apellido, de modo que la gente no se dé cuenta que es la hija del ex Presidente.

Megawati fue elegida presidenta del llamado Partido Democrático de Indonesia hace poco tiempo y con cierta oposición desde el interior del Gobierno. Pero ocurrió que desde que fue elegida, ella comenzó a hablar de cosas importantes: de los derechos humanos, del abuso en el trabajo, del papel de los militares y otras cosas más. Esta repentina y sorprendente retórica, generó una muy fuerte reacción. En respuesta, el gobierno manipuló las cosas de modo que se organizara un congreso extraordinario del partido, para echarla abajo. Esto fue realizado mediante coerción, mediante la prevaricación y otros medios sucios. Por supuesto, estas maniobras fueron sentidas como ultrajantes por mucha gente. Y ésta fue la causa de las manifestaciones de julio último en Jakarta.

Existe la sensación de que Suharto teme que Megawati pueda presentarse en contra de él en las próximas elecciones. Dado su nombre y el hecho de que el pueblo esté harto de treinta años de dictadura, Megawati tiene una verdadera oportunidad con su reputación y poder. Esta es la razón de las recientes confrontaciones en Jakarta.

Pero el tamaño de estas manifestaciones, junto con la determinación de los jóvenes que apoyan a Megawarti, son buenos indicadores sobre la extensión de la sensación de frustración entre la juventud urbana. Y ésta es la gente que más preocupa al gobierno.

De modo que el movimiento contra el cuartel general del partido Democrático fue en realidad lo que gatilló la expresión de un descontento que es más extenso, y que no está necesariamente atado a esos sucesos particulares que interesan al Partido Democrático de Indonesia...

Sí. El núcleo del Partido democrático es ahora el partido Nacionalista de Sukharno, el padre de Magawati. Simbólicamente, el pueblo piensa en él como la continuación del viejo partido, aún cuando hay también otras facciones.

La segunda cuestión que debe tenerse en mente con respecto a estos eventos es que Suharto se ha estado reeligiendo como presidente, sin oposición, ya cinco o seis veces. Tiene setenta y cinco años, su mujer ya se murió y recientemente ha estado en Alemania para someterse a varios tratamientos para achaques serios. De modo que parte de la atmósfera en Jakarta, proviene del sentimiento de la gente de que este largo período está llegando a su fin. Y aún así, la gente es consciente de que Suharto está determinado a colgarse del poder tanto tiempo como le sea posible y que no tolerará ninguna competencia, de la clase que sea. La cuestión de la sucesión se agudiza y se torna con el tiempo cada vez más obvia. Y más y más gente sienten que algo debe hacerse para hacer que esa sucesión se realice con un tipo de dirección mejor y democrática.

Ud. menciona el récord de Suharto en materia de reelecciones, cinco o seis veces en las pasadas tres décadas. El New York Times señala que "Suharto ha dado a los indonesios buenas razones para votar por él, usando las reservas de petróleo y gas para financiar el desarrollo industrial, y sacar al país del caos financiero y de la semihambruna para pasar a una prosperidad creciente. Escuelas, clínicas y electricidad han alcanzado más lejos a las poblaciones de este archipiélago de miles de islas." Esto suena bastante bien y aún así estamos viendo todo este descontento. ¿Quizás sean los bajos salarios y las malas condiciones laborales las razones de este descontento, que también estén alimentando el desarrollo de este proceso? ¿Hay alguna razón en esas declaraciones?

Creo que la verdad es algo como esto: durante los primeros quince años del nuevo orden y con el paso de Indonesia de una condición económica muy miserable a algo que fue más próspero, la gente en general le dio su apoyo, porque pensaba que el país iba hacia alguna parte económicamente. Pensaban que las cosas se estabilizaban y calmaban y, que la terrible histeria de los sesenta quedaba atrás. Pero desde entonces, han ocurrido también otras cosas.

Lo que ocurrió es que la gente se acostumbró a todo eso y ahora piensan que las estructuras políticas deberían calzar mejor con las realidades sociales y económicas cambiantes. En Indonesia tenemos un sistema político completamente fosilizado, construido a fines de los sesentas, que no ha cambiado en nada desde entonces.

Otro cambio notable es que ahora hay una enorme población joven en Indonesia, que no tiene memoria de los sesentas. Esta gente joven da por sentadas muchas cosas que Suharto piensa deben agradecerle y están aburridos hasta el extremo con el gobierno.

La tercera cosa que debe tenerse presente dentro del clima actual de descontento, es la corrupción. Mucho se ha hecho por el desarrollo de Indonesia, considerando que la ayuda durante los últimos treinta años ha sido superior a la prestada a cualquier otro país, excepto quizás Israel. Pero también, ésta ha sido increíblemente derrochada. Una comparación obvia es Corea. En 1960, estos dos países estaban en un mismo nivel de desarrollo. Pero hoy, treinta años después, Corea se encuentra cerca de tres veces más adelante que Indonesia. Y la razón para ello, es el absolutamente increíble nivel de corrupción en Indonesia.

Usted habrá visto las estadísticas publicadas a comienzos de este año, en donde a los hombres de negocios se les pedía listar a los países en base a la corrupción que enfrentan cuando tratan de hacer inversiones. Indonesia aparece aquí como el número uno en el mundo, con alguna competencia de parte de otros países que todos podemos imaginar. La mayor cantidad de esta corrupción se atrinchera en "la familia real". Los hijos de Suharto son notablemente avariciosos y son fabulosamente ricos. Tienen ingresos y recursos en el orden de los billones de dólares, en tanto que otros hace un dólar al día por trabajos extremadamente penosos. Así es que el abismo entre ricos y pobres, que no era tan obvio quince o veinte años atrás, es extremadamente obvio ahora y se identifica con el círculo inmediato de Suharto.

El cuarto punto a tener en cuenta, es el fin de la Guerra Fría. Una mayor cantidad de gente estaba dispuesta a vivir bajo algún tipo de gobierno autoritario dentro de ese contexto. Pero ahora eso ya se terminó y algunos países en África y Asia, se han estado movilizando en una dirección más democrática. Mucha gente en Indonesia sienten que están terriblemente atrasados en orientarse Gen esa dirección.

Bajo estas luces, es evidente la poca importancia que puede tener los cargos contra el comunismo que se mencionan en el comienzo de esta entrevista. Tan pronto como el general Sjarnawi Hamido hizo aquella declaración de que esto era una vez más el comunismo, al día siguiente y con gran sorpresa, a través de un periódico islámico, el mismo General Nasution, fundador del ejército indonesio, de ochenta años y bien conocido por su anticomunismo, ridiculizó todo esto, diciendo que es absolutamente absurdo y que el gobierno debía estar muy desesperado para llamar a todos estos muchachos de comunistas peligrosos. Así es que ahí tienen a un respetado oficial de Indonesia burlándose públicamente de esa declaración. Y ello es sintomático del cambiante clima político en Indonesia. El gobierno no puede sentirse muy complacido de todo esto. Pero tales acusaciones sobre "el comunismo latente" no son tampoco tomadas en serio en ninguna parte, salvo en algunos círculos militares.

De modo que, aun entre los mismos militares hay desacuerdo sobre como caracterizar la oposición en Indonesia. No hay dudas de que hay descontento. ¿Pero cuál es el carácter de estas organizaciones que empujan por el cambio en Indonesia? Ya se dio el arresto del líder sindical independiente Muktar Pajpahan, y por otro lado, la existencia del pequeño grupo acusado de ser comunista, el Partido Democrático Popular, con su líder perseguido pero sin ser todavía arrestado, Budiman Sudjatmiko. ¿Qué nos puede decir de estas organizaciones?

Son organizaciones bastante nuevas. Pakpahan, que tiene una formación como abogado, ha sido acusado de intentar crear una organización sindical independiente. Hasta ese momento, cerca de cuatro o cinco años atrás, todos los sindicatos de trabajadores que no eran controlados por el gobierno eran ilegales. De hecho, las huelgas eran ilegales. Creo que Pakpahan, usando aperturas promovidas por presión norteamericana, fundó una federación independiente de trabajadores, cosa que no le gustó mucho al gobierno. Fue arrestado después de algunas manifestaciones de trabajadores en Medan, en la isla de Sumatra y posteriormente sometido a juicio. Estados Unidos ejerció presión tras bambalinas, para reducir las acusaciones de subversión y traición a algo más común. Pero este hombre tiene un carácter algo fuerte y además, sabe que tiene amigos afuera. Pakpahan es de mediana edad.

Por otro lado, Budiman, uno de los líderes del partido Popular Democrático, es mucho más joven. Entró a ser activista desde las ONGS y desde las organizaciones estudiantiles. Durante el Nuevo Orden, los campos universitarios habían sido controlados por el gobierno y se prohibían las actividades políticas. Pero a medida que la frustración iba en aumento, los estudiantes que realizaban capacitaciones en grupos dedicados al medio ambiente o en servicio social cerca de la gente trabajadora, decidieron salir de este tipo de grupos ONGS (organizaciones no gubernamentales) e integrarse a un nuevo partido político. Y éste es todavía muy pequeño, muy joven y formado muy recientemente. No creo que sea una amenaza real para nadie. Pero es una señal de un conflicto generacional que será muy importante en el futuro.

¿Ud. ve un crecimiento de esta organización, de esta alianza entre pequeños grupos?

Ello depende del tipo de resquebrajaduras que se den en la cumbre. Hay cierta gente, muy bien colocada, que reflexionan sobre el período pos-Suharto y, yo no dudo que algunos de ellos, por razones de oportunismo o por lo que sea, en algún momento, buscarán apoyo entre estos jóvenes. La persona que habrá de venir después de Suharto, tendrá que ser más democrática o al menos tendrá que dar ciertos giros en el corto plazo, en esa dirección, para demostrar que es diferente del viejo corrupto y dictatorial.

Suharto, mientras tanto, se trata de asegurar de que no haya nadie alrededor con alguna credibilidad nacional. Se cuida de todo aquél que tenga tal clase de reputación. De modo que existe una suerte de vacío de liderato en Indonesia, lo que hace que alguien como Megawati, que en realidad tiene muy poca experiencia, haya llegado a ser repentinamente importante. Este vacío puede ser llenado por cualquier clase de persona, cuyos nombres nosotros no conocemos todavía. Éste es un régimen que básicamente no ha cambiado a lo largo de treinta años, lo que es extremadamente anormal. Y pienso que cuando se vaya, se tornará en cualquiera de las direcciones más inesperadas.

¿En qué aspecto de los sucesos más recientes, debe enfocar su atención el pueblo de este país, los EE.UU.? ¿De qué modo estos sucesos afectan a los ciudadanos de este país?

Bueno, una manera de entrar en esta materia sería revisar la discusión que apareció en el New York Times y en otros medios de comunicación, acerca de las condiciones de explotación en las fábricas que operan Nike y Reebok. Usted habrá visto que se entrevistó a Michel Jordan acerca de si sabía que los zapatos que él propagandiza y por los que obtiene millones de dólares en derechos, son ensamblados por gentes que ganan un dólar al día y esto además, por un trabajo muy duro. E igualmente, ha habido toda una serie de artículos e intercambios en el New York Times y en otros medios acerca de estas condiciones. Esto es, que son básicamente corporaciones de los EE.UU. las que explotan el trabajo barato en lugares como Indonesia, sobre la base de relaciones amistosas con regímenes muy opresivos. Lo que me hace pensar que lo que ocurre en Indonesia y el malestar que allí se experimenta, no está desconectado de lo que sucede acá. Esto es, Norte América está envuelta en todo esto.

Norte América ha sido hasta hace poco, un soporte muy poderoso del gobierno de Suharto. En un sentido muy real, el régimen de Suharto ha durado todo tiempo en tanto ha gozado de ese apoyo. Los estados Unidos han dado una enorme cantidad de dinero a Suharto durante estos treinta años.

Finalmente, hay otro aspecto sobre el que todavía no hemos mencionado y que es otra de las razones por la que Estados Unidos no se siente feliz con Indonesia. Éste es el problema de Timor Oriental, que fue ocupada brutalmente por Indonesia, a mediados de los 70, con el costo del tercio de su población . Esta ocupación, anexión y represión ha sido un gran fracaso. Una nueva generación ha crecido en Timor Oriental que tiene excelentes contactos en ultramar. Ud. habrá oído hablar acerca de la conferencia de APEC (Asia Pacific Economic Cooperation) en Jakarta, el año pasado, cuando un cantidad de jóvenes activistas muy valientes, ocuparon la embajada norteamericana en los momentos en que Clinton llegaba a Jakarta, causando la furia del gobierno de Indonesia. En ese entonces, Warren Christopher salió de su rutina para expresar su preocupación por la conducta de Indonesia en Timor Oriental, que no podía justificarse y manifestó que Estados Unidos estaba tratando de empujar a Indonesia hacia una salida decente y razonable del problema.

Usted mencionaba la intervención de corporaciones como Nike y Reebok, como uno de los factores que unía los eventos en Jakarta con los Estados Unidos. Podría Ud. describir, quizás con mayores detalles, el papel que juegan en Indonesia las compañías norteamericanas como Nike ?

Nike ha realizado inversiones substantivas en Indonesia, dada la naturaleza extremadamente represiva del régimen de trabajo que allí impera. El control sobre el trabajo significa que la compañía paga salarios extremadamente bajos, particularmente a las mujeres trabajadoras. Nike hace ganancias extremadamente colosales sobre la base de esta relación de explotación. De ninguna manera Nike está sola en esto. Ni tampoco se trata sólo de corporaciones norteamericanas. Esto vale para corporaciones taiwanesas, coreanas , japonesas y otras también.

Por supuesto, Michel Jordan es extremadamente bien conocido en Indonesia. Él es el norteamericano más famoso, después de Bill Clinton. En todas partes lo identifican a través de CNN con Nike. La gente está muy consciente de que Jordan gana millones de dólares nada más que por poner su nombre a esos zapatos, mientras la gente a la vuelta de la esquina, gana siete dólares por semana, teniendo que trabajar cincuenta o sesenta horas. Esto produce inevitablemente en sus mentes, la comparación entre lo que las corporaciones se llevan de Indonesia y lo que le dejan a la gente que hace el trabajo.

Otro ejemplo interesante lo proporciona la Freeport Sulfur ( Freeport-Mac-MoRan), que tiene sus oficinas generales en Austin, Texas, que también ha llagado a ser un importante asunto local. Freeport tiene gigantescas inversiones mineras en la atribulada provincia de Irian Occidental (o Irian Jaya) que es la parte occidental de la isla de Nueva Guinea. El enclave de Freeport Sulfur está clausurado para la comunidad local, fuertemente custodiado por tropas de asalto de elite. Esta es una corporación que también hace que la gente local sienta que sus recursos son acarreados lejos, hacia el resto del mundo sin que nadie en la localidad obtenga algún beneficio. Excepto, por supuesto, los bien ubicados funcionarios del gobierno de Jakarta.

Las corporaciones de los Estados Unidos no son las únicas que pueden ser indicadas por esto. No son sólo los norteamericanos los que hacen este tipo de cosas. Pero, son las compañías norteamericanas las qye están estratégicamente ubicadas en la economía indonesia, como la minería, los zapatos de atletismo, que son visibles para el público de Indonesia a través de la medios de comunicación.

Y quisiera mencionar que otra de las grandes diferencias entre la Indonesia de ahora y la de hace quince años, es justamente ese desarrollo, que significa que más gente ahora tiene acceso a la comunicación de satélite, al fax, a las computadoras. La revolución del correo electrónico significa que la información que entra y sale de Indonesia no puede ser ya controlada por el gobierno. El pueblo está mejor informado de lo que ocurre en su propia sociedad y afuera, de lo que era diez o quince años atrás. Y ésa es la razón del por qué el descontento está aumentando tan rápidamente.

Usted mencionó el papel de estas corporaciones transnacionales en Indonesia. Yo miraba hace poco una breve historia de Indonesia y se ve allí que existe algo así como una tradición sobre esto. En los hechos, fue la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, la primera que subyugó esta región, como un poder colonial. No fue un estado nación el que se movió aquí, sino una compañía privada. ¿Es ésta una caracterización adecuada de la historia colonial en esta región ?

Bien, es muy interesante que Ud. haya indicado esto, ya que la llamada Compañía Holandesa de Indias Orientales, no se llamaba exactamente "Holandesa". Se la llamaba La Compañía Unida de las Indias Orientales. Ésta tenía su consejo directivo en Amsterdam, pero fue la primera corporación transnacional del mundo. Esto es, sus funcionarios de campo eran de Francia, Irlanda, Alemania, Dinamarca y a la vez, empleaban japoneses, africanos, hindúes, etc. Fue en realidad una operación bastante extraordinaria que duró desde comienzos del siglo XVII hasta fines del XVIII, es decir, los primeros doscientos años. Finalmente quebró y fue reemplazada, después de las guerras napoleónicas, por un verdadero régimen colonial holandés, más o menos hacia 1815, que duró hasta la Segunda Guerra Mundial. Así pues, es éste uno de esos lugares --no hay muchos de esos en el mundo-- que fue colonizado por una corporación transnacional inicialmente.

Y pareciera ser que hay como una cierta continuidad, en términos de los poderes dominantes en la región. Pareciera ser ciertamente, que compañías tales como la Freeport MacMoRan, tuvieran como una influencia dramática en términos de las políticas del gobierno de Indonesia, pero también sobre el gobierno de los Estados Unidos, con respecto a nuestra política exterior hacia Indonesia.

Bueno, eso es interesante. Ud. podrá recordar que en los últimos meses de la administración de Bush, parcialmente como resultado de la masacre ocurrida en noviembre de 1991, realizada por el ejército indonesio en Dili, la capital del territorio ocupado en Timor Oriental, que se llamó la atención mundial sobre Indonesia. Se rumureó en el Congreso de cortar la ayuda que proveía Estados Unidos para el entrenamiento de oficiales militares indonesios y que había estado en funcionamiento por largo tiempo. Lo interesante es que cuando surge este problema, el gobierno de Suharto movilizó a muchas de estas gigantescas corporaciones, con las que mantiene relaciones muy amistosas, para levantar una campaña de cabildeo ("lobbying") en el Congreso. Suharto tiene la capacidad de usar los recursos de estas corporaciones tanto en los Estados Unidos como en su propio país. En este caso particular, y dado que la administración Busho no quizo probar sus propias fuerzas, se dio fin a esta ayuda, para desagrado de Jakarta. De modo que ocurre que, no es que a esas corporaciones nadie pueda oponérseles o que no puedan ser resistidas. Algunas veces se las puede resistir exitosamente. El punto al que quiero llegar es que: uno no puede pensar que las compañías tienen como único quehacer, Indonesia. También operan aquí en alianza con el círculo de Suharto.

De manera que no hay sólo lazos en términos de compañías que están localizadas aquí en los EE.UU., sino también a través de campañas de contribuciones y "cabildeos" en directo, y que están influyendo en el proceso democrático aquí, además con un impacto directo en las vidas de la gente afuera, en este caso, sobre el pueblo de Indonesia.

Hay una larga historia de esto y no sólo de Indonesia. Ud. recordará la famosa "camarilla de cabildeo" coreano de los 70, o el de las redes de operaciones de la SAVAK del Shah de Irán, que operaban en los EEUU. La República Dominicana realizó durante un largo tiempo este tipo de actividades. Un buen número de los llamados países del Tercer Mundo, actualmente mantienen "camarillas ("lobbys") bien organizadas y bien pagadas dentro de los EE.UU. Esto es algo sobre lo que hay que poner mucha atención. Suharto y su grupo, son simplemente otro miembro más de un círculo de países ricos o al menos de gobiernos ricos, que tienen recursos y amigos entre las corporaciones transnacionales que les permiten jugar un papel dentro de las formaciones políticas de aquí.

Me gustaría presionarlo un poco sobre el rol de estas corporaciones multinacionales en países como Indonesia, o en Honduras u otros países que hacen de huéspedes de estas industrias llamadas "talleres de sudor" de las que se habla tanto el último tiempo. Algunos argumentos que tienen en común, son la negación directa a aceptar que son talleres de sudor. Por ejemplo, la Nike Corporation declara estar pagando mucho más del salario mínimo en Indonesia, y proclama ser el líder en cuanto al buen tratamiento de sus empleados. Dicen que proveen comidas y alojamiento a la gente que llega a trabajar desde los campos. En segundo lugar, está el argumento acerca del "desarrollo". Arguyen de que todo esto es una necesaria, aun cuando veces poco grata fase que cada país debe atravesar en orden a alcanzar un exitoso desarrollo. A Nike, por ejemplo le encantaría cobrar créditos por el exitoso crecimiento de algún otro de los países en vías de desarrollo, tal como Corea del Sur ¿Qué hay en este argumento sobre el desarrollo? ¿Es necesario tener mano de obra muy barata en orden a cumplir con esta transición?

Bueno, el argumento que utilizan forzosamente los tecnócratas que trabajan para el gobierno de Jakarta es que esta es una cuestión de competencia internacional. Si no mantenemos aquí los salarios suficientemente bajos, esos negocios se trasladarán simplemente a Vietnam, a Birmania o a China. donde las condiciones sean más miserables, de modo que no hay nada que podamos hacer acerca de esto. Hay fuerzas internacionales del mercado que operan aquí. Si queremos mantener estas inversiones en nuestro país, debemos hacer lo posible para que Nike se sienta a su gusto al invertir aquí. Y hay algo de verdad en esto. Ya algunas corporaciones están saliendo de Indonesia hacia Vietnam y hacia el sur de China precisamente por esas razones, buscando lugares donde puedan obtener un margen máximo de ganancias.

Sin embargo pienso que otro aspecto del problema es que existe una gran variación en el modo en que esas corporaciones tratan a sus trabajadores. Unas los tratan peor que otras, no sólo en términos de salarios sino en niveles de acoso a las mujeres obreras, acoso sexual, en términos de su actual condición de trabajo. Algunos de estos talleres son como cárceles. Los obreros son obligados a comer en la tienda de ralla de la industria; no seles permite traer comida de afuera, por temor a que contacten activistas. Muchas de estas maquilas tienen personal militar que vigilan la disciplina laboral, etc. No es del caso hablar de lugares luminosos y asoleados donde las mujeres se dediquen a conversar mientras hacen zapatos. Estas son operaciones altamente disciplinarias.

El otro argumento dice que debe irse a través de estos sacrificios para llegar a alguna parte. Ud. puede armar el argumento diciendo que los países del tercer mundo, que tienen muy bajos estándares de vida, deben ir a través de un proceso penoso, pero es que aquí hay dos trozos para la pena. Uno es lo bajo del pago; el otro lo forma la condición bajo la cual se realiza el trabajo. Precisando, usted puede recibir un salario bajo, pero no sentir que lo espían, no experimentar que es sexualmente acosado, no tener que comer las comidas de la compañía, tener permisos por períodos menstruales, eso puede hacer una diferencia, si toda la atmósfera, toda la vida dentro de la industria es absolutamente miserable. Realmente estas son condiciones extraeconómicas. Pero son vistas como necesarias por el régimen y por las corporaciones en orden a asegurar la disciplina. Y pienso, si Ud. mira las demandas que hacen muchos de estos obreros, verá que en primer lugar no están las de alzas salariales como tales, sino que son por el fin de las condiciones carcelarias en que se realiza el trabajo, y también por encontrar el modo para que los obreros tengan el derecho a organizarse, el derecho a expresar sus demandas libremente, de relacionarse libremente, etc. Y justamente estas son condiciones para una vida democrática.

Cómo respondería a preguntas, que no surgen de los comunicados de prensa de Nike, sino de editoriales, por ejemplo del Portland Oregonian, que parecen sugerir que la caracterización de las industrias como poco placenteras y represivas, y los cargos de salarios insuficientes, si no son mentiras en directo acerca de la situación, al menos reflejan una ignorancia de las circunstancias particulares de Indonesia. Como Americanos, simplemente no entendemos. O no entendemos la cultura o no entendemos la economía de ese país, o lo que parece ser para nosotros un salario muy bajo, o lo que para nosotros pueda ser una condición de trabajo insufrible, a lo mejor es deseable para la población local... Ciertamente, cuando Ud. lee un artículo en el New York Times, en donde se entrevista a obreros, verá que ellos expresan una tremenda gratitud hacia Nike por establecer estos talleres.

Aquí hay que tener presentes dos cosas: antes que nada, Indonesia es un país con una población gigantesca, cercana a los doscientos millones, la mayoría jóvenes. Y que existe allí un gran desempleo. Y entonces, me parece que gente que busca trabajo, al menos inicialmente, se siente agradecida de encontrarlo. Pero que me dice Ud. si observa la ola de huelgas que se han sucedido en los últimos cinco años, y que son cada vez más grandes, y es que la gente que estaba feliz de haber encontrado un trabajo, se siente muy infeliz cuando hace algo de ruido. Simplemente ellos son echados y reemplazados por gente nueva. El reciclaje es muy rápido. No hay seguridad en el trabajo. Las huelgas son dirigidas por gentes que no tienen más de un año o dos en esas compañías, no por gente que recién viene entrando. La gente que ha trabajado en esas compañías más de tres o cinco años creen que merecen algún tipo de consideración en base a su servicio. De modo que depende de a quien Ud. esté encuestando. Si le pregunta a alguien que recién recibió un trabajo con Nike, o si le pregunta a alguien que tuvo un trabajo con Nike por tres o cuatro años, o a alguien que ya lo perdió.

Creo que siempre encontrará respuestas diferentes.

La otra cosa es que si todo fuera tan bien y tan elegantemente, estas huelgas serían inexplicables. Y estamos hablando de tres mil huelgas en los últimos cuatro o cinco años, fuertemente concentradas en el sector exportador, esto es en industrias que exportan textiles, electrodomésticos y cosas por el estilo, esto es en la clase de industrias en donde las corporaciones extranjeras juegan un papel importante. También, la reacción furibunda del gobierno, el increíble peso del aparato de seguridad, todo eso no sería necesario si esta gente estuviera sumida en una bienaventurada felicidad, y totalmente contenta con sus condiciones. esto es, las huelgas en si mismas, y la respuesta del régimen, debe decirle que la línea sostenida por sus periódicos carece totalmente de sentido.

Quizás pudiéramos regresar al tópico mencionado al principio, el de la invasión y ocupación de Timor Oriental en 1975 por parte del ejército de Indonesia, a fin de encontrar el sentido del carácter del régimen en el poder en Indonesia.

Timor Oriental es la mitad de una isla en el extremo final del archipiélago de Indonesia, no lejos de Australia. Fue una de las más antiguas colonias del imperio portugués, a partir del siglo XVI. Pero los portugueses no se esforzaron mucho por ella. En 1974, colapsó el régimen dictatorial en Portugal, a consecuencias de un golpe militar, y poco después diversas colonias africanas, Angola, Mozambique, que habían estado luchando por su libertad, obtuvieron su independencia mientras Portugal se movía hacia la democracia. Pero Timor fue el único territorio del imperio al que no se le dio estatuto independiente, dadas las tentaciones codiciosas de Jakarta, que puso los ojos en las grandes reservas petroleras bajo las aguas cercanas a la isla, para poco después ocuparla. En 1975, el régimen de Suharto envió a sus militares. De hecho, la invasión se inició justo cuando el Secretario Kissinger y el Presidente Ford estaban de visita en Jakarta.

Esta invasión fue realizada con extrema brutalidad. En los dos o tres años siguientes. como ya lo mencioné, se estima que uno de cada tres timoreses murieron, ya en la lucha física o como resultado del bombardeo de napalm de las cosechas, de hambre, de enfermedades, en campos forzados de reubicación, etc. Allí el régimen ha permanecido extremadamente represivo.

La idea de Indonesia era mantener al mundo completamente ignorante de lo que ocurría, y también tenían la esperanza de que construyendo algunas escuelas, difundiendo la lengua indonesia, etc. podrían alcanzar la adhesión de la gente joven de Timor Oriental que con el tiempo se volverían ciudadanos indonesios, con lo que el problema quedaría resuelto. Pero ocurrió exactamente lo contrario. Han sido precisamente los más jóvenes, esos que cuando la invasión eran niños de pecho, los que son ahora más militantes y dedicados en la lucha por la libertad de su país. Y es muy claro que Suharto y su gobierno en Jakarta han quedado en un callejón sin salida. Esto es, han perdido a la generación joven, y no hay oportunidad de que puedan transformar a restos en una parte de la población de Indonesia. Y no saben qué hacer, salvo conducir la represión. Y por ello es muy importante que la opinión internacional haga sentir su influencia sobre Jakarta.

Es importante recordar que los Estados Unidos, aunque ha dado mucha ayuda a Suharto en este punto, ha rechazado conceder en un movimiento muy importante, cual es el reconocimiento del control legal de Indonesia sobre ese territorio. Los Estados Unidos sólo reconocen la ocupación de facto. Y esta ha sido también la posición de la Comunidad Europea. De modo que hasta ahora, veinte años después, la comunidad internacional no ha aceptado los derechos legales de Indonesia para estar en Timor Oriental. Y hemos visto movimientos en los años recientes, por parte del secretario general de las Naciones Unidas, y de parte del propia administración Clinton, para presionar a Suharto a dar marcha atrás. Esta presión no ha sido siempre consistente, pero Indonesia se encuentra ahora en una situación mucho menos favorable que hace diez años para continuar con la ocupación.

Si Ud. aprecia los sucesos recientes, en donde se encuentran, creo, referencias a la situación de Timor oriental, se ve que hay manifestaciones en donde parte de los lemas llaman a un retiro de los militares indonesios de Timor, ¿Ud. piensa que estos sucesos recientes van empujando hacia un cambio de la situación?

Pudiera ser que si. Algo que es muy sorprendente es que, digamos, hasta 1990, a los mismos indonesios les estaba prohibido viajar a Timor oriental, excepto si portaban un pasaporte interno especial. Timor estaba cerrado no sólo para el mundo exterior, sino para los propios indonesios. La prensa no decía casi nada de lo que ocurría allí. De modo que los indonesios ordinarios nada sabían de lo que realmente pasaba. Pero después de la masacre de Dili, y la gran reacción mundial que suscitó, y a causa de la revolución electrónica a la que ya aludí, esto ha cambiado algo dramáticamente, de modo que los indonesios corrientes ya están más al tanto de lo que sucede de lo que era antes, digamos, hace unos diez o quince años.

Pero lo que es más importante, es que son las primeras audaces actividades políticas de los jóvenes en la capital de Indonesia, no fueron efectuadas por indonesios, sino por jóvenes activistas de Timor Oriental, que ocuparon la Embajada Americana, e hicieron lo mismo pocos días después con las embajadas de Francia y de Holanda. De algún modo dieron un ejemplo a los activistas indonesios. Es por eso que gozan de cierto prestigio entre los jóvenes, que creen que lo que quieren los timoreses orientales es también lo que quieren ellos, esto es, democratización, el fin del control militar, etc. De modo que luego de haber sido extremadamente periféricos con respecto a la conciencia indonesia durante más de quince años, Timor Oriental tiene ahora una posición completamente distinta en el seno de la joven generación de indonesios.

¿Por su ocupación de la Embajada Americana?

Bueno, no fue de toda la Embajada, sólo de los jardines. No produjeron ningún daño ni nada por el estilo. pero fue extraordinario que pudieran hacerlo justo en medio de una reunión de la APEC, lo que fue extremadamente embarazoso para Suharto, y por supuesto la media mundial pudo captar el suceso.

Y esto inspiró a los activistas de Indonesia...

Pienso que si. Quiero decir que esos jóvenes activistas de Indonesia deben pensar, dios mío, si los Timoreses orientales que vinieron de un lugar tan remoto, de los límites de este país, tienen el valor para resistir, bien podemos amarrarnos los pantalones y hacer otro tanto.

Quizás los activistas americanos pudieran aprender algo de esto también.

Espero que lo hagan.

¿Qué estará pasando en los círculos gobernantes de Indonesia que pudiera conducir a cambios substanciales en los próximos meses o años?

Lo más importante que está pasando entre los militares, se pudiera describir de la siguiente manera. Durante la primera parte de su gobierno, Suharto, quellegó al pode teniendo cuarenta y cuatro años, fue capaz de controlar a los militares mediante una red de compañeros de curso, de generación, de gente que había estado con él durante la lucha contra los holandeses,etc. Él estaba profundamente amarrado con el ejército, era un militar de carrera. Pero después de comienzos de los 80s, su generación comenzó a morirse, o a retirarse. De modo que en cada año que pasaba, se le hacia más problemático construirse una base entre oficiales que eran mucho más jóvenes que él.

Los generales de más alto rango ahora son veinte años más jóvenes que él, y su modo de tratar de resolver este problema para controlar a los militares, ha tenido efectos divisionistas. Por un lado, hace uso de sus lazos familiares. Su último jefe de estado mayor fue su yerno. Es claro que otro yerno que ayer fue promovido a mayor-general está siendo acunado para futuro jefe del estado mayor del ejército. Por otro lado, promueve a gentes que les son próximas como ayudantes personales, y los lleva a ocupar posiciones en el ejército. Esto produce resentimientos en el cuerpo de oficiales regulares. Ellos sientes que esta gente está recibiendo promociones y buenos puestos en base a sus ventajas de pandilla, a conexiones de familia, etc. , y que llos han sido sobrepasados por esas razones. Y eso significa que hay un grupo substancial en el ejército que no está feliz con Suharto.

Sin embargo hay toda suerte de gentes que sacan provecho de la situación. El punto viene a ser aqui, es que básicamente el propio método de Suharto para controlar el ejército, está produciendo más divisiones entre sus miembros de lo que habría sido probable para una generación. Esto es, divisiones entre gente que es alimentada por el sistema, y que quieren librarse de él, y gente que desea colgarse a él tanto tiempo como sea posible. Creo que estas divisiones se harán visibles cuando Suharto muera, o quizás antes.

 

(Versión inglesa, en: http://www.shareworld.com/zmag/articles/dec.96.seaman.html)